El “43” volvió a girar en el Circuit de Catalunya en las tandas libres que abrieron el telón de los monoplazas de 2026 en la Fórmula 1. Alpine afrontó las sesiones con mejoras en la motorización y con vistas al inicio formal de la pretemporada en Baréin.

A poco más de un mes para el comienzo de la temporada 2026, la Fórmula 1 se puso en marcha con sus primeros tests en Barcelona. Franco Colapinto retomó la actividad en pista a bordo del nuevo monoplaza A526, con destellos que invitan a ilusionarse con avances en relación al curso anterior.

El representante argentino en la máxima categoría del automovilismo afronta su tercera temporada en la ‘gran carpa’, la primera como titular. Para este año, donde volverá a compartir equipo en Alpine con Pierre Gasly, el coche del ‘43’ mostró las primeras mejoras en Cataluña en un año de sensibles cambios reglamentarios en lo que a unidades de potencia y aerodinámica refiere.

“BARCELONA terminado!!!!!! buen shakedown pero con muchas ganas de seguir mejorando y conociendo el auto nuevo… nos vemos en Bahrain dentro de unos días!!” comentó el pilarense a través de sus redes sociales con una sensación de satisfacción tras lo hecho en suelo español.

Franco volverá al ruedo del 11 al 13 y del 18 al 20 de febrero en territorio asiático, donde tendrán lugar los tests de pretemporada oficiales en el Circuito Internacional de Bahréin, la última instancia previa antes del inicio de la competencia el fin de semana del 8 de marzo en el trazado de Albert Park en Melbourne, Australia.

El rendimiento de Franco en los tests privados en Barcelona

El piloto argentino fue uno de los protagonistas del programa inicial del equipo francés, girando durante toda la jornada del lunes y regresando a pista el miércoles por la mañana, día en el que marcó el segundo mejor tiempo, un rendimiento que fue destacado internamente.

En total, Colapinto completó 116 vueltas al trazado de Montmeló, superando los 540 kilómetros recorridos. Más allá de un inconveniente técnico menor que lo obligó a detenerse en la primera jornada, el balance fue positivo para Alpine, que inició sin sobresaltos su nueva etapa con Mercedes-Benz como proveedor de motores, tras el cierre definitivo del proyecto Renault.

El argentino remarcó que el desafío es colectivo: no solo involucra a los pilotos, sino también a ingenieros y mecánicos. Según detalló en diálogo con Sky Sports, el concepto del auto es completamente diferente y estas pruebas resultan claves para entender el funcionamiento de los sistemas, la sensibilidad del chasis y la puesta a punto en cada circuito.

Al describir las primeras sensaciones de manejo, Colapinto señaló que el A526 ofrece mucha potencia a la salida de las curvas, aunque reconoció que el rendimiento general es más lento en comparación con la generación anterior. El menor tamaño de los neumáticos y la reducción de carga aerodinámica generan más deslizamientos y menos agarre, algo que, según explicó, puede favorecer los adelantamientos en trazados más angostos.

Por ini4g

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *