Guilherme Peixoto, sacerdote portugués, desplegó un espectáculo que combinó música electrónica y mensajes de fe a un año de la muerte de Jorge Bergoglio.

Miles de personas se congregaron en la Plaza de Mayo este sábado por la noche para presenciar un espectáculo gratuito de música electrónica religiosa encabezado por el sacerdote portugués Guilherme Peixoto, conocido como el cura DJ. El evento fue concebido como un homenaje al papa Francisco en el corazón de Buenos Aires.
El show del cura DJ en Plaza de Mayo ofreció una propuesta inédita, con entrada libre, fuerte despliegue técnico y una fusión de música electrónica con elementos religiosos. Desde las 20 miles de personas participaron en la celebración abierta que también pudieron seguir por las pantallas LED, con un sistema de sonido profesional y un ambiente festivo, en recordatorio de Jorge Bergoglio, a un año de su fallecimiento.
La presentación transformó el centro porteño en una gran pista al aire libre. El sacerdote, vestido con su camisa clerical negra y alzacuello, estuvo detrás de la consola mezclando techno, con canciones religiosas, campanas e intervenciones inspiradas en documentos papales. Además, imágenes del pontífice en las pantallas gigantes y una ambientación de luces, mientras el público agitaba banderas, globos y celulares. El clima fue de respeto y celebración,
QUIÉN ES EL CURA DJ
Guilherme Peixoto nació en Guimarães, Portugal, y fue ordenado sacerdote en 1999. A lo largo de su carrera, también se desempeñó como capellán militar, alcanzando el rango de teniente coronel dentro de la diócesis castrense. Su incursión en la música electrónica comenzó en 2006, cuando buscaba nuevas formas de acercar a los jóvenes a la Iglesia. Con el tiempo, desarrolló un estilo propio que combina bases electrónicas con música sacra y fragmentos de discursos religiosos.
Durante la pandemia de Covid-19, sus sesiones virtuales se viralizaron y consolidaron su perfil internacional. Ese crecimiento se reflejó en 2023, cuando participó de un evento multitudinario en Lisboa previo a una misa del papa Francisco, ante más de un millón de personas. En distintas entrevistas, el sacerdote explicó que su objetivo es mantener el vínculo entre la fe y la vida cotidiana, incluso en ámbitos como festivales o espacios recreativos.
«Procuro que los jóvenes no dejen de ser cristianos, estén donde estén. Si están en un festival o en un club, también son cristianos. Soy el mismo sacerdote en la parroquia, en el ejército o en un festival”, agregó, en referencia a su identidad y misión pastoral.
