El conjunto nacional buscará el próximo domingo su séptima consagración en la categoría.

La Selección Argentina Sub-20 escribió una nueva página dorada en su rica historia. Con un gol de Mateo Silvetti, el equipo nacional venció 1-0 a Colombia y se clasificó a la final del Mundial juvenil, alcanzando esta instancia después de 18 años.
La última vez que la Albiceleste había llegado a una definición mundialista fue en Canadá 2007, cuando de la mano de Sergio Agüero se coronó campeona al superar a la República Checa. Ahora, buscará su séptimo título en la categoría, tras los obtenidos en Japón 1979, Catar 1995, Malasia 1997, Argentina 2001, Países Bajos 2005 y el mencionado Canadá 2007.
Del otro lado de la llave, el rival será Marruecos, la gran revelación del torneo, que en la tarde del viernes eliminó a Francia tras igualar 1-1 en los noventa minutos y vencer 5-4 en los penales.
El partido decisivo se disputará este domingo 19 de octubre a las 20 horas en el Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos, en Santiago de Chile. En nuestro país la gran final podrá verse por las señales de Telefe y Directv.
El camino de Argentina hacia la final
La Albiceleste fue una máquina de principio a fin. Desde el debut, mostró una identidad clara, contundencia ofensiva y solidez defensiva que la convirtieron en una de las grandes favoritas del torneo.
En la fase de grupos, comenzó con un triunfo 3-1 ante Cuba, un partido que se complicó por una expulsión temprana, pero que sirvió para afianzar el carácter del equipo. Luego, goleó 4-1 a Australia y cerró con un valioso 1-0 frente a Italia, sumando puntaje ideal y asegurando su lugar como líder del grupo.
En los mata-mata, Argentina mantuvo su paso firme: 4-0 ante Nigeria en los octavos de final, 2-0 contra México en los cuartos, y finalmente el 1-0 ante Colombia en semifinales, con Silvetti como héroe.
En total, el conjunto dirigido por Diego Placente acumula 15 goles a favor y solo 2 en contra en seis partidos, con Alejo Sarco como una de las grandes figuras del torneo gracias a sus cuatro tantos.
El sueño está más vivo que nunca: Argentina va por su séptimo título mundial Sub-20, con una generación que busca dejar su propia huella en la historia grande del fútbol nacional.
