Un estudio aporta una conclusión que contrasta con la percepción general. Qué factores influyen en la percepción del uso y qué indicadores tener en cuenta.

La adicción a una sustancia o conducta suele incluir pérdida de control, deseos intensos de uso, malestar cuando se interrumpe la actividad y continuidad pese a consecuencias negativas.
Aunque el uso de redes sociales puede ser frecuente o impulsivo, no siempre cumple con esos criterios clínicos.
Qué encontraron los investigadores
El trabajo, realizado por Ian Anderson y Wendy Wood en la Universidad del Sur de California, incluyó a más de 380 usuarios adultos de Instagram. Los datos muestran que:
el 18% dijo sentirse al menos parcialmente adicto
el 5% estuvo bastante de acuerdo con esa idea
pero apenas el 2% presentó síntomas compatibles con un posible cuadro adictivo
Para la mayoría, explican los autores, el uso excesivo responde más a un hábito que a una adicción propiamente dicha.
Por qué tantas personas creen ser adictas
El estudio también analizó cómo los medios en Estados Unidos describieron el uso de redes sociales entre 2021 y 2024. Durante ese período, detectaron más de 4.300 artículos que empleaban la frase “adicción a las redes sociales”, mientras que apenas 50 mencionaban “hábito de las redes sociales”.
Para los investigadores, esta tendencia puede influir en la interpretación que los usuarios hacen de su propio comportamiento, generando una percepción exagerada del problema.
Cuando la etiqueta “adicción” cambia la forma de verse
En una segunda muestra, con 824 usuarios, el equipo evaluó qué ocurre cuando las personas son inducidas a pensar su uso como una adicción. En esos casos, los participantes tendieron a:
sentir menor control sobre el uso de Instagram
experimentar más culpa
responsabilizarse a sí mismos o a la plataforma por el uso excesivo
Según los autores, etiquetar el comportamiento sin precisión puede afectar negativamente la autoestima y la sensación de manejo personal.
Cómo saber si se es o no adicto a las redes sociales
De acuerdo con los criterios evaluados en el estudio, sería posible considerar un riesgo de adicción sólo si el comportamiento incluye:
pérdida real de control
ansiedad o malestar al no usar la aplicación
continuidad pese a consecuencias graves
intentos repetidos de reducir el uso sin lograrlo
Si estas señales no están presentes, es poco probable que el uso se acerque a un cuadro adictivo.
