Ideal para arrancar el año con un plato fácil, saludable y lleno de sabor, sin prender una sola hornalla.

Después de los excesos de las fiestas de fin de año, cuando la mesa se llena de platos pesados y comemos de todo un poco, el cuerpo pide un respiro. Por eso, nada mejor que arrancar el año con una receta fresca, liviana y súper fácil de preparar: el clásico salmorejo cordobés.
Se trata de un plato con origen en Córdoba de Andalucía y que sirve como una buena alternativa para renovar energías y ayudar a la “detoxificación” después de tanta comida por Navidad y Año Nuevo.
Este plato, es la excusa perfecta para volver a lo simple y saludable. No hace falta cocinar nada: solo una licuadora y ganas de comer rico.
La clave está en la frescura de los ingredientes. En una licuadora ponés tomates, un diente de ajo, un buen chorro de aceite de oliva y migas de pan. Procesás todo hasta que quede una crema suave y ¡listo! Así de simple.
Se puede comer solo, bien frío, o acompañar con un poco de jamón, queso o lo que tengas a mano. Es un plato que te salva cuando querés algo liviano, pero no te resignás al sabor.
