Desde el equipo francés aseguran que el ente rector debe cumplir con el reglamento establecido. Además, aseguraron que alterar el mismo podría generar intervenciones.

Nielsen, generó un escándalo en la Fórmula 1, ya que desafió abiertamente a sus rivales para presentar una protesta formal para cuestionar la legalidad del motor Mercedes.
Desde la escudería francesa sostienen que el equipo alemán tiene ventajas sobre el resto, y que esta situación por en juego el reglamento del campeonato, el cual tuvo un profundo cambio para la temporada 2026.
La tensión entre las partes se dio cuando Nielsen sostuvo que tiene «plena confianza en Mercedes”. Allí, aprovechó para indicar: “Si decimos que un conjunto de reglamentos muy claramente establecidos, redactados, puede ser cuestionado de esta manera, entonces ¿qué más queda fuera de límites?”
“Supongo que tienen derecho a protestar, imagino. Pero si realmente lo sienten tan fuertemente, entonces que se jueguen algo y hagan algo al respecto”, lanzó.
Además, alertó que cualquier cambio precipitado en las normas acordadas puede generar incertidumbre: “Si de repente puedes tener un grupo de presión y cambiarlo, entonces entras en un mundo completamente distinto”.
El origen de la controversia entre Alpine y Mercedes
El origen de las diferencia se dio en la forma que el motor Mercedes cumple la exigencia normativa que fija la relación de compresión máxima en 16:1 durante las pruebas estáticas a temperatura ambiente.
Algunos rivales sostienen que esa relación en Mercedes se eleva al 18.1 en condiciones reales de competición, lo que podría aportar un incremento de potencia de entre 15/20 caballos y unas 3 décimas por vueltas.
