Este jueves, representantes técnicos de los conjuntos de F1 empezarán a debatir los posibles cambios que quieren aplicar ya desde el próximo Gran Premio de Miami

La F1 vive un momento crucial. El parón obligado por la situación bélica actual, sin carreras hasta el primer fin de semana de mayo en Miami, permite al Gran Circo analizar el polémico y criticado reglamento estrenado en este 2026 tras la disputa de las tres primeras carreras del año para buscar soluciones inminentes a algunos de los muchos problemas iniciales de este reglamento. Como avanzó ‘The Race’, se plantearán 6 cambios posibles.
Este jueves, representantes técnicos de todos los conjuntos de la parrilla se reunen en Londres para empezar a debatir diferentes cuestiones y empezar a encontrar posibles soluciones en una primera reunión. Después, hay programado otro encuentro dentro de una semana, el 16 de abril, y una reunión final entre equipos, FIA y FOM para el 20 de abril en la que ya decidir qué medidas tomar de forma inmediata: ya desde la cuarta carrera del año, en Miami.
Mejorar la seguridad por el diferencial de velocidad
FIA y F1 quieren aplicar modificaciones en algunas partes de sus normas actuales para afinarlas y cumplir con dos objetivos principales.
El primero es el de aumentar la seguridad de los pilotos en carrera, sobre todo, después del peligroso accidente que protagonizó Oliver Bearman al intentar esquivar a Colapinto en la pasada carrera disputada en Suzuka. Como reconoció tras la carrera Carlos Sainz (presidente de la Asociación de Pilotos junto a Russell), los pilotos ya hacía meses que avisaron a FOM y FIA que había altas probabilidades de que se produjeran accidentes peligrosos por el enorme diferencial de velocidad que genera la actual normativa entre el coche que adelanta y el que va a ser adelantado.
Todo ello, por la distinta gestión de las baterías de los actuales motores (con el 50% de potencia eléctrica sobre el total) en un mismo punto en función de la situación de cada piloto.
Punto crucial:
las clasificacionesOtro de los puntos clave que deberán solucionar es una de las principales quejas de los pilotos, la que está relacionada con las clasificaciones.
La actual normativa de motores hace que las clasificaciones hayan perdido su esencia y vayan en contra de la naturaleza de estas sesiones. En ellas, el piloto siempre ha buscado ir al límite, al máximo en cada curva, especialmente dando el máximo en Q3, para intentar rascar cualquier milésima posible al crono en busca del mejor resultado. Pero en la actual normativa, eso no es posible.
La necesidad de recuperar la energía eléctrica perdida durante la vuelta para llegar con suficiente potencia en recta obliga a los pilotos a aflojar antes en algunas curvas para dejar correr el coche y regenerar energía.
Además, a final de recta y en curvas rápidas, el motor se pone en modo ‘superclipping’ para dedicar parte de la potencia que debía empujar las ruedas en recargar energía, algo que reduce la velocidad de los coches en curvas de alta velocidad, acabando así con la espectacularidad de muchas curvas míticas.
Pero no es solo eso. La gestión de las baterías y el algoritmo de cada motor, que interpreta cómo entregar la potencia eléctrica en cada momento al piloto, impide que los pilotos puedan atacar y hacer cosas distintas en sus vueltas lanzadas porque ello puede suponer tener menos potencia al llegar ala recta. Atacar en una curva supone desperdiciarmás energía y así, el factor piloto en clasificación pierde valor.
La mayoría de la parrilla se ha quejado de forma contundente sobre este aspecto, ya que, como reconocía Leclerc, ya no se premia la valentía del piloto, sino que un coche es más rápido cuando es más constante y menos agresivo durante una vuelta para así optimizar la carga de energía y poder tener máxima potencia en las rectas, donde más tiempo se gana.
Satisfechos con las carreras
Uno de los temas que ha generado más polémica en las tres primeras carreras de esta nueva era de la F1 es el de los nuevos adelantamientos, que dependen totalmente de la regeneración de energía y de los nuevos modos de ‘adelantamiento’ y ‘boost’, que dan más potencia eléctrica a los coches cuando estos se activan. Sin embargo, F1, FIA y equipos estarían bastante satisfechos con el tipo de carreras que se han visto en estas primeras citas y simplemente quieren aplicar cambios por seguridad.
Sin embargo, habrá que ver cómo afecta a las batallas cuerpo a cuerpo la voluntad prioritaria que tienen todos los implicados de reducir el diferencial de velocidad entre el coche que ataca y el que defiende posición durante una carrera.
