Las puertas del Microestadio Gatica se cerraron pasadas las 4 de la madrugada y a las 6 el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires informó que, luego de retirarse los últimos seguidores, la familia del artista decidió finalizar la despedida pública.

El velatorio de Carlos «Indio» Solari, en el Polideportivo Municipal José María Gatica de Villa Domínico, según informó la organización a través de los altoparlantes instalados en el predio, alcanzó una cantidad de asistentes cercana al millón de personas. Ante la magnitud de la convocatoria, fuentes cercanas a la familia señalaron que la despedida permanecerá abierta «hasta que entren todos». En el momento de mayor concurrencia, la fila para ingresar llegó a los 8 kilómetros de extensión.
los organizadores, alrededor de 15.000 personas por hora ingresan al lugar para dar el último adiós al histórico cantante, fallecido el viernes a los 77 años. Desde las primeras horas del día se formaron filas de varias cuadras y el flujo de fanáticos se mantuvo constante durante toda la jornada, generando un operativo especial para ordenar el ingreso y garantizar la seguridad en la zona.
La familia de Solari agradeció públicamente las muestras de afecto y pidió que la despedida se desarrolle en un clima de respeto. En un comunicado difundido a través de los canales oficiales del músico, sus allegados describieron una escena atravesada por la emoción. “La fila avanza. La gente llega a verlo. Aplaude, llora, le habla, le canta, le tira flores, camisetas, banderas. La despedida del Indio es una rara mezcla de desgarro y agradecimiento eterno”, expresaron.
Mientras tanto, el personal de seguridad solicitó a los asistentes que eviten dejar más ofrendas junto al féretro debido a la falta de espacio disponible. En paralelo, el gobernador bonaerense Axel Kicillof aseguró que sigue de cerca el desarrollo del homenaje y afirmó que la Provincia trabaja para garantizar una despedida ordenada y multitudinaria. La organización del funeral quedó en territorio bonaerense luego de que el Gobierno nacional rechazara la posibilidad de realizar la ceremonia en el Congreso.
